Skip to main content
News from UC Davis Health System

News from UC Davis Health System

NEWS | December 9, 2013

Se necesitan mejores pautas y coordinación entre los especialistas en cáncer de próstata

Expertos de UC Davis citan nuevas terapias de drogas como base para mejoras

(SACRAMENTO, Calif.)

Con la avalancha de tratamientos prometedores con nuevas drogas para lograr avances en el cáncer de próstata que existe en el mercado, es necesario encontrar un nuevo modelo de atención donde se haga hincapié en la colaboración entre urólogos y oncólogos médicos, según los expertos en cáncer de próstata de UC Davis.

Ralph deVere White © UC Regents Ralph deVere White © UC Regents

En un artículo publicado hoy en la revista Urologic Oncology, el urólogo Ralph de Vere White y el oncólogo médico Primo Lara, Jr. del Centro Integral del Cáncer de UC Davis describen un marco para las interacciones entre la urología y la oncología médica que  permite mejorar la atención de los pacientes, mejorar los resultados y lograr adelantos en la investigación clínica.

Los médicos se proponen abordar la falta general de colaboración entre estas dos especialidades cuando los pacientes con cáncer de próstata desarrollan una resistencia a las drogas que bloquean la testosterona, la hormona que promueve el crecimiento del cáncer de próstata. Hasta ahora, este grupo de pacientes solo disponía de un puñado de medicamentos, entre ellos quimioterapias. Todas las drogas nuevas que existen en el mercado actualmente para el cáncer de próstata están diseñadas para tratar a los pacientes conocidos como “resistentes a la castración”.

Los “pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración (CRPC) se verán beneficiados si todos los partes involucradas en su atención adoptan un enfoque integral y comprensivo”, aseguró Vere White, que también dirige el Centro Integral del Cáncer de UC Davis. “Cuando ambos especialistas manejan en forma conjunta el paciente CRPC desde el inicio, los límites artificiales entre las especialidades desaparecen y hay menos complicaciones en las transiciones de la atención”.

Los expertos de UC Davis explican que los pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración ahora, por lo general, son manejados por un oncólogo médico (especializado en tratamientos de quimioterapia) o por un urólogo (que se especializa en la cirugía para extraer una próstata con cáncer). Históricamente, los urólogos han derivado a los pacientes a médicos oncólogos cuando el cáncer pasa a ser resistente a la castración, ya que en estos casos es necesario recurrir a la quimioterapia u otros tipos de tratamiento.

Las nuevas terapias, sipuleucel-T, radio 223, enzalutamida, abiraterona y cabazitaxel, tienen distintos mecanismos de acción, pero todas están dirigidas a pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración, y algunas pueden ser recetadas por médicos de ambas especialidades.

“Existe un nivel extra de complicación generado por este escenario”, agregó Lara. “No está muy claro quién maneja qué y cuándo”.

Primo Lara #169; UC Regents
Primo Lara © UC Regents

Han surgido dilemas clínicos en los cuales los médicos clínicos no tienen en claro si los pacientes deben recibir un tratamiento similar o qué drogas se deben usar y en qué orden para que sean más efectivas.

“Con tantas drogas, ¿cómo debemos usarlas, y en qué secuencia?” pregunta Lara. “¿Hay alguna mejor que otra? Si bien no tenemos las respuestas, podemos trabajar en un marco de trabajo para brindar un tratamiento centrado en el paciente”.

Lara y de Vere White promueven una alianza entre urología y oncología médica para establecer pautas consensuadas para determinar la secuencia más adecuada de opciones terapéuticas disponibles y definir en forma clara las metas de tratamiento y las responsabilidades de cada proveedor a lo largo de todas las etapas de atención de un paciente con cáncer de próstata.

“Así, el paciente recibirá una atención de última generación sin importar la especialidad del médico tratante”, agregan.

De Vere White aclara que un enfoque coordinado también es mejor en términos de costo beneficio ya que la atención brindada será más eficiente.

Debido a que la falta de colaboración entre las distintas especialidades es más pronunciada en el ámbito comunitario no académico, los autores sugieren ampliar el uso de la telemedicina. Citan a la junta de tumores genitourinarios del Centro Integral del Cáncer de UC Davis, que conecta a oncólogos de la comunidad con urólogos y otros especialistas de UC Davis a través de videoconferencias. Estas conferencias permiten que todos los proveedores discutan y optimicen las opciones para los distintos pacientes de la comunidad.

Lara y de Vere White también sugieren que los ensayos clínicos deben servir para probar distintos modelos de manejo integrado del paciente, del mismo modo en que los pacientes con trasplante de órganos sólidos son manejados conjuntamente por especialistas cirujanos y médicos. También se podrían desarrollar estudios clínicos para probar los nuevos enfoques terapéuticos o para optimizar la secuencia de terapias disponibles.

Los autores advierten que existen posibles barreras para una implementación exitosa del plan, en particular los incentivos financieros para que los médicos retengan a los pacientes todo el tiempo posible, además de los obstáculos logísticos y regulatorios para la coordinación multidisciplinaria fuera de unidades de atención de la salud altamente organizadas. Pero también enfatizan que la vasta mayoría de los médicos seguirán los lineamientos de “mejores prácticas” siempre que se brinden de un modo objetivo.

De Vere White agregó que en su opinión, si el modelo es exitoso para el cáncer de próstata resistente a la castración, podría ser adoptado por distintas especialidades que tratan a pacientes con otros tipos de cáncer avanzado.

“Mientras la nación intenta dominar los costos de la atención de la salud, y los sistemas de salud se centran en brindar cuidados centrados en el paciente, nuestra única opción es elaborar pautas y lineamientos que garanticen que estos nuevos tratamientos se utilicen de manera efectiva para el beneficio de cada paciente”, afirmó de Vere White.   

Centro Integral del Cáncer de UC Davis
El Centro Integral del Cáncer de UC Davis es el único centro designado por el Instituto Nacional del Cáncer que presta servicios en el Valle Central y el Norte de California, una región de más de 6 millones de personas. Sus especialistas prestan atención integral y de calidad a más de 10,000 adultos y niños cada año, y ofrecen a los pacientes acceso a más de 150 ensayos clínicos. Su programa innovador de investigación cuenta con más de 280 científicos de UC Davis, el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y el Laboratorio Jackson (JAX West), cuyas sociedades científicas facilitan el descubrimiento de nuevas técnicas para diagnosticar y tratar el cáncer. A través de la Red de Atención del Cáncer, UC Davis colabora con hospitales y centros clínicos en todo el Valle Central y el Norte de California para ofrecer a los pacientes con cáncer los servicios más avanzados de atención. Su trabajo en la comunidad y sus programas de educación apuntan a reducir las desigualdades en los resultados del tratamiento del cáncer en distintas comunidades étnicas. Para mayor información, visite cancer.ucdavis.edu.