Skip to main content
News from UC Davis Health System

News from UC Davis Health System

NEWS | November 26, 2013

Un estudio nacional determina que la edad del donante no es un factor en la mayoría de los trasplantes de córnea

(SACRAMENTO, Calif.)

Transcurridos diez años desde un trasplante, lo más probable es que la córnea de un donante de 71 años siga tan sana como la de un donante con la mitad de edad, y las córneas de donantes mayores de 71 años tienen un desempeño apenas menor pero siguen igual de sanas en la mayoría de los receptores de trasplantes, según un estudio financiado por el National Eye Institute (Instituto Nacional de Ojos; NEI, en inglés) y dirigido por el Centro de Ojos del Sistema de Salud de UC Davis y el Instituto de Ojos de la Universidad de Cincinnati.

Los resultados se publicaron en Internet en Ophthalmology el 15 de noviembre, y se presentaron el mismo día en Nueva Orleans en una reunión conjunta entre la Eye Bank Association of America (Asociación Americana de Bancos de ojos) y la Cornea Society

El estudio sobre donantes de córnea (Cornea Donor Study) determinó que siguen constantes las tasas de 10 años de éxito en el 75 por ciento de los casos de trasplantes de córneas de donantes de entre 34 y 71 años. También demostró que las tasas de éxito son levemente mayores en el caso de donantes menores de 34 años, y un poco menores en los donantes de más de 71 años.   

En los EE. UU., el 75 por ciento de los donantes de córneas tienen entre 34 y 71 años de edad, y un tercio de los donantes se encuentran en el extremo mayor de ese rango, entre 61 y 70 años de edad. Cuando comenzó el estudio en 2000, muchos cirujanos no aceptaban córneas provenientes de donantes mayores de 65. 

“Los resultados demuestran claramente que la mayoría de los trasplantes de córnea tienen una longevidad sorprendente independientemente de la edad del donante", afirmó Mark Mannis, presidente de oftalmología y ciencias de la visión, director del Centro de Ojos del Sistema de Salud de UC Davis y codirector del estudio. “La mayoría de los pacientes siguen bien una vez transcurridos los 10 años, incluso aquellos que recibieron córneas de donantes más viejos”. 

El estudio sobre donantes de córneas “respalda la corriente expansión del grupo de donantes de córnea a donantes de más de 65 años”, afirmó el codirector del estudio Edward J. Holland, profesor de oftalmología de la Universidad de Cincinnati y director del Instituto de Ojos de Cincinnati. 

Enfermedad de la córnea y diseño del estudio

El trasplante de córnea se realiza cuando es imposible corregir la pérdida de visión o molestia causada por daños a la córnea con lentes o medicamentos. El procedimiento implica extraer una porción de la córnea dañada e injertar tejido córneo de un donante cadavérico en su lugar. En los Estados Unidos, el año pasado se realizaron más de 46.000 trasplantes de córnea. Por otra lado, los bancos de ojos de los Estados Unidos exportaron alrededor de 20.000 córneas a otros países en 2012, un aumento del siete por ciento comparado con 2011. 

La oferta de córneas no es suficiente para abastecer la demanda internacional, y a medida que aumente la población de personas mayores en el país y en el extranjero, también se espera un aumenta en la cantidad de trasplantes de córneas necesarios. El estudio sobre donantes de córnea se diseñó para analizar si el utilizar córneas donadas provenientes del rango completo de edades podría ayudar a solucionar el problema”, comentó Maryann Redford, directora del programa de investigación clínica de NEI. 

El estudio (consultar NCT00006411 en http://clinicaltrials.gov) comparó  las tasas de supervivencia de injertos de córneas provenientes de dos grupos de edades de donantes, entre 12 y 65,  y entre 66 y 75. Este estudio, coordinado por el Jaeb Center for Health Research en Tampa, Florida, contó con la participación de 80 establecimientos clínicos de todos los EE. UU. y  1090 personas de entre 40 y 80 años que reunían los requisitos para un trasplante. Las córneas donadas fueron suministradas por 43 bancos de ojos, que cumplen con las normas de calidad de la Eye Bank Association of America. Los pacientes recibieron las córneas sin importar la edad del pacientes mediante un procedimiento de trasplante denominado queroplastía penetrante, por el cual se extrae la parte central de la córnea dañada, y en su lugar se sutura una córnea de donante de espesor completo.

Aproximadamente dos tercios de los pacientes presentaban una enfermedad de la córnea denominada distrofia de Fuchs, y un tercio presentaba inflamación de la córnea posterior a una cirugía de cataratas. En estos casos, hay una pérdida celular de la capa interna (células endoteliales) de la córnea y son motivos para informar un trasplante de córnea a los bancos de ojos de los EE. UU. El rechazo del injerto se definió como la necesidad de realizar un nuevo trasplante, o una córnea opaca que ocasiona visión borrosa durante un mínimo de tres meses. 

Originalmente, los investigadores habían planeado hacer un control de seguimiento a los pacientes durante los cinco años posteriores al trasplante. En 2008, informaron que la tasa de éxito durante esos cinco años había sido idéntica — 86 por ciento — para los trasplantes de donantes de entre 12 y 65 años y los donantes de entre 66 y 75 años. Sin embargo, cuando los investigadores examinaron las células endoteliales de las córneas trasplantadas, observaron que las córneas más viejas presentaban una pérdida de células levemente mayor. La pérdida mayor de células a los seis meses también predecía una mayor probabilidad de rechazo del injerto a los cinco años. Eso impulsó una ampliación del estudio para determinar si la edad de los donantes podría afectar la viabilidad del trasplante una vez cumplidos los 10 años del procedimiento.

Hallazgos a los 10 años 

Durante el seguimiento, hubo 663 pacientes que siguieron cumpliendo los requisitos y estaban dispuestos a continuar con el estudio. Los investigadores informan que cumplidos los 10 años, las tasas de éxito de trasplantes de córnea de donantes de entre 12 y 65 años y entre los de 66 y 75 años siguieron siendo similares, en 77 por ciento y 71 por ciento, respectivamente. No obstante, cuando los investigadores separaron los donantes en grupos de edad más pequeños, detectaron algunas diferencias. La tasa de éxito siguió constante en 75 por ciento para la gran mayoría de los donantes de entre 34 y 71. Pero aumentó a 96 por ciento para los donantes de entre 12 y 33 y bajó a 62% para los donantes de entre 72 y 75.

Los investigadores también reevaluaron las células endoteliales que recubren la superficie interna de la córnea en un subgrupo de 176 pacientes que tenían un trasplante exitoso a los 10 años y para quiénes se disponía de imágenes de alta calidad de las células. Los datos confirmaron la tendencia de pérdida de células observada a los cinco años. A los 10 años, las córneas de donantes mayores de 65 presentaban un índice levemente mayor de pérdida de células endoteliales (79 por ciento) comparado con las de donantes de 65 años o menos (76 por ciento). Las córneas más jóvenes, de donantes de entre 12 y 33, presentaban la mayor cantidad de células antes de la cirugía y el menor índice de pérdida celular a los 10 años (67 por ciento). 

“Los datos sobre pérdida celular presentan un paralelismo con los datos sobre supervivencia de injertos, pero aún no sabemos si una determinada cantidad de células a los cinco años puede llegar a predecir el rechazo del injerto a los 10 años”, dijo Jonathan Lass, profesor de oftalmología de Case Western Reserve University y University Hospitals Case Medical Center en Cleveland y director médico del centro de lectura de análisis de imágenes de la córnea del estudio. Ese análisis se está realizando y será divulgado más adelante, comentó.

Queroplastía penetrante versus endotelial 

Los investigadores manifiestan que hubo un cambio en las cirugías de córnea en la última década. La queroplastía penetrante era el procedimiento estándar utilizado para los trasplantes de córnea cuando se lanzó el estudio. Pero hoy, la mayoría de los pacientes con distrofia de Fuchs o inflamación de córnea se someten a una queroplastía endotelial, mediante la cual se reemplaza únicamente la capa endotelial en vez de toda la córnea central. El estudio sobre el tiempo de preservación de la córnea (Cornea Preservation Time Study) (NCT01537393) en curso, dirigido por Lass y también financiado por el NEI, está examinando los factores que contribuyen al éxito de un trasplante por queroplastía endotelial. Mientras tanto, los investigadores dicen que el estudio actual brinda los datos más comprensivos sobre la relación entre edad del donante y el resultado del trasplante de córnea.

Dado la alta tasa de éxito de los trasplantes con donantes jóvenes (menores de 34), los investigadores escribieron que el análisis realizado “plantea el interrogante…de si es apropiado que la edad de los donantes coincida con la edad de los receptores en los extremos de la edad de los receptores”. Esta equiparación de edad ya es práctica habitual para los niños y otros pacientes jóvenes que necesitan un trasplante de córnea, que normalmente reciben córneas de donantes jóvenes. Pero las córneas de donantes jóvenes no son muy comunes. En 2012, los donantes de córneas menores de 31 años representan menos del 10 por ciento del grupo de donantes de los EE. UU. 

A menudo los cirujanos buscan el tejido corneal más joven disponible independientemente de la edad del paciente. Históricamente, algunos cirujanos establecen límites de edades máximas extremadamente estrictos, e incluso rechazan tejidos de donantes mayores de 50 años, afirmó Mannis. 

“El estudio demuestra la viabilidad de los tejidos de donantes más viejos en la mayoría de los casos donde existe enfermedad endotelial” dijo. “Con el correr del tiempo, esperamos que el estudio tenga un impacto duradero en la práctica de las cirugías de trasplante de córneas. Si bien los resultados sugieren que buscar donantes de edades equiparables a la de los receptores puede ser adecuado en el caso de donantes y pacientes muy jóvenes, creemos que no es necesario en la mayoría de los casos”. 

El estudio sobre donantes de córnea (Cornea Donor Study) fue financiado mediante los acuerdos cooperativos EY012728 y EY012358 del NEI. Se contó también con la ayuda de Eye Bank Association of America, Bausch & Lomb, Tissue Banks International, Vision Share, San Diego Eye Bank, The Cornea Society, Katena Products, ViroMed Laboratories, Bancos de Ojos del Oeste Medio (Banco de Ojos de Michigan, Banco de Ojos de Illinois, Banco de Ojos de Cleveland, y Banco de Ojos Lions de Nueva Jersey), Konan Medical Corp., Eye Bank for Sight Restoration, SightLife, Sight Society of Northeastern New York (Banco de Ojos Lions de Albany), y Banco de Ojos Lions de Oregon. 

El NEI dirige la investigación del gobierno federal sobre enfermedades del sistema visual y los ojos. El NEI respalda los programas de ciencias básicas y clínicas que promueven el desarrollo de tratamientos para la vista. Para obtener más información, visite http://www.nei.nih.gov.

Sistema de Salud de UC Davis
El Sistema de Salud de UC Davis mejora la salud de pacientes en todas partes y lo hace proveyendo excelente atención médica, conduciendo investigaciones revolucionarias, promoviendo educación innovadora e interprofesional, y fomentando sociedades dinámicas y productivas con la comunidad. El sistema académico de salud incluye una de las mejores facultades de medicina del país, un hospital educativo de 619 camas de cuidados intensivos, un grupo de médicos de 1000 miembros y la nueva Facultad de Enfermería Betty Irene Moore. El Sistema de Salud de UC Davis alberga un centro de cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer, un instituto internacional de desarrollo neurológico, un instituto de células madre y un hospital infantil integral. Otros centros nacionalmente reconocidos se concentran en avanzar la telemedicina, mejorar la salud vascular, eliminar las desigualdades de salud y traducir los resultados de sus investigaciones en nuevos tratamientos para los pacientes. Juntas, estas entidades hacen de UC Davis un centro de innovación que está transformando la salud de todos. Para mayor información, visite healthsystem.ucdavis.edu.