Skip to main content
News from UC Davis Health System

News from UC Davis Health System

NEWS | November 22, 2013

El seguro de salud aumenta los cuidados preventivos pero no los comportamientos de riesgo

(SACRAMENTO, Calif.)

Las personas con seguro médico son más propensas a utilizar servicios preventivos como las vacunas antigripales y los exámenes de detección para reducir el riesgo de contraer enfermedades graves, pero no son más propensas que las que no tienen seguro médico a tener comportamientos riesgosos para la salud como fumar o aumentar de peso, afirmaron los investigadores de UC Davis y la Universidad de Rochester.

Los resultados, publicados en la edición de noviembre-diciembre del Journal of the American Board of Family Medicine (Revista de la Junta Americana de Medicina Familiar), contradicen la preocupación tan generalizada de que el hecho de ampliar la cobertura de atención médica puede alentar conductas que implican un aumento de la utilización y los costos.

“La noción de que la gente con seguro tendrá comportamientos más riesgosos es conocida entre los economistas como ‘riesgo moral ex ante’ y tiene su base en la primera época de la industria del seguro sobre la propiedad”, comentó Anthony Jerant, profesor de medicina familiar y comunitaria de UC Davis y autor principal de este estudio. “Después de contratar un seguro contra incendio, algunas personas dejaron de preocuparse por los peligros de incendio en su propiedad. Pero con la atención médica no ocurre lo mismo. A algunos puede no importarles si se les quema el depósito asegurado, pero la mayoría quiere evitar enfermarse por todos los medios”.

Jerant y sus colegas evaluaron a los interrogados en la Encuesta del Panel de Gastos Médicos (MEPS), una fuente de datos nacionales sobre los costos y usos del cuidado de la salud. Los interrogados eran adultos que habían ingresado a la encuesta entre 2000 y 2008, participaron durante dos años y tuvieron seguro por lo menos una vez durante los dos años de participación. El equipo luego comparó los datos de 96.021 interrogados mientras estaban asegurados con los datos sobre estas mismas personas cuando no estaban aseguradas.

En particular, el equipo comparó los comportamientos de salud que suelen ser perjudiciales para la salud como fumar, no usar el cinturón de seguridad y aumentar de peso. También se centraron en el uso de servicios de cuidados preventivos, como vacunas antigripales, exámenes para la detección del cáncer colorrectal, mamografías, pruebas de Papanicolau y PSA (Antígeno Prostático Específico). Además, los investigadores examinaron la cantidad de visitas al consultorio médico, prescripciones y otras métricas de gastos.

Los resultados mostraron que los cambios en el estado del seguro médico estaban estrechamente relacionados con los cuidados preventivos, que eran mayores cuando había cobertura y menores cuando no la había. Sin embargo, la existencia de cobertura o la falta de cobertura no tenían ninguna relación significativa con los cambios en los comportamientos de salud. Esto contradice una creencia de larga data de algunos economistas de salud que sostenían que si se obliga a la gente a contratar una cobertura del seguro de salud pueden aumentar los comportamientos de riesgo. Si bien esta creencia no coincide con la experiencia de muchos médicos, es la primera vez que se investiga en profundidad esa relación en una muestra nacional de adultos de todas las edades.

“Existía un cierto temor a que la gente pudiera llegar a decir: ‘Bueno, ahora que tengo seguro, no tengo que preocuparme por hacer dieta. Si aumento de peso, voy al doctor y que me traten’”, comentó Jerant. “Los hechos nos demuestran que no es así. La cobertura del seguro de salud no empeoró los hábitos de salud que estudiamos”.

“Estos resultados sí muestran que el tener un seguro de salud aumenta las probabilidades de recibir servicios preventivos importantes, que a su vez reduce la probabilidad de que se produzca la muerte o una internación por gripe y previene o reduce el cáncer colorrectal y de útero”, contó el coautor Kevin Fiscella, profesor de medicina familiar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Rochester. “Es un mensaje clave, ya que muchos estados continúan debatiendo si ampliar o no Medicaid”.

Mientras que los resultados de este estudio respaldan en términos generales la intención de la Ley de Cuidado de Salud Accesible (Affordable Care Act; ACA) de ampliar la cobertura del seguro como mecanismo para alentar los cuidados preventivos, Jerant sugiere ser cautos.

“Las personas que participaron en nuestro estudio contrataron el seguro de salud de manera voluntaria, en cambio la ACA es obligatoria”, dijo. “Tendremos que verificar si nuestros hallazgos también se aplican a la cobertura obligatoria. Es posible que la gente se comporte de manera distinta si la cobertura es obligatoria”.

Además, el estudio no se centra en qué hace que la contratación de un seguro mejore la recepción de cuidados preventivos y no así los comportamientos de salud que pueden tener efectos profundos en la salud. El autor sugiere que esto puede deberse a que los médicos clínicos tienen un mayor interés en las intervenciones preventivas, que dependen en forma más directa del médico clínico y son más fáciles de implementar que los cambios de estilo de vida sostenidos. Los autores también resaltan que los estudios han demostrado que los esfuerzos clínicos para alentar el control del peso, el uso del cinturón de seguridad y dejar de fumar tienen una eficacia limitada.

Si bien se observó un aumento en el cuidado preventivo para las personas con seguro, ese aumento no fue uniforme en los distintos tipos de cuidados. Por ejemplo, el seguro aumentó los exámenes de detección del cáncer, como colonoscopías, mucho más que las vacunas antigripales. La hipótesis de los autores es que esto podría deberse a las diferencias de costo y acceso, dado que como las vacunas son relativamente baratas las personas sin seguro las pueden comprar y, además, están disponibles en muchos lugares de trabajo, farmacias y otros lugares, y no solo en los centros de atención médica.

Por último, los resultados del estudio contraatacan un obstáculo teórico a la ampliación del seguro de salud.

“Ahora tenemos pruebas empíricas de que los pacientes no cambian los comportamientos de salud que estudiamos debido únicamente a un cambio en su seguro de salud, y hemos confirmado que el seguro alienta a las personas a vacunarse y hacerse exámenes para detectar el cáncer”, afirmó Jerant. “En otras palabras, el seguro funciona”.

Además de Jerant y Fiscella, los otros autores que participaron en el estudio fueron Daniel Tancredi y el autor senior Peter Franks de UC Davis. La investigación no contó con financiación externa. Se puede obtener una copia del estudio en http://jabfm.org/content/26/6/759.full.

El Sistema de Salud de UC Davis mejora las vidas brindando excelente atención médica, conduciendo investigaciones revolucionarias, promoviendo educación innovadora e interprofesional, y fomentando sociedades dinámicas y productivas con la comunidad. El sistema académico de salud incluye una de las mejores facultades de medicina del país, un hospital educativo de 619 camas de cuidados intensivos, un grupo de médicos de 1000 miembros y la nueva Facultad de Enfermería Betty Irene Moore. Juntas, estas entidades hacen de UC Davis un centro de innovación que está transformando la salud de todos. Para mayor información, visite www.healthsystem.ucdavis.edu