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News from UC Davis Health System

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NEWS | September 16, 2013

Estudio de UC Davis realiza un análisis de costo beneficio oportuno del programa para el examen de detección del cáncer de seno

(SACRAMENTO, Calif.)

Un análisis de costo beneficio realizado por el programa Every Woman Counts (EWC) de California concluyó que cuando los presupuestos de salud pública son limitados, las mamografías deberían comenzar a realizarse más tarde y con menor frecuencia.

Joy Melnikow © UC Regents Joy Melnikow © UC Regents

Tal como se señala en un trabajo publicado hoy en Value in Health, el análisis se centró en varias preguntas sobre políticas públicas, incluido el efecto que tiene en los resultados y en los costos del programa EWC el comenzar con los exámenes de detección a los 50 años en vez de hacerlo a los 40 y el realizarse el examen cada dos años en vez de hacerlo todos los años. El estudio se llevó a cabo como respuesta al reciente recorte de fondos del gobierno.

“No se trató de una recomendación médica, sino que el objetivo fue ayudar al programa de salud pública a utilizar sus recursos de un modo más eficaz”, afirmó la autora principal Joy Melnikow, directora del Centro de Investigación y Políticas de Salud (Center for Healthcare Policy and Research) de UC Davis.

El programa EWC, administrado a través de la División de Detección del Cáncer del Departamento de Salud Pública de California, es uno de los 68 programas financiados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de mayor envergadura en el país. Los reembolsos que realiza a los proveedores por los servicios de examen y diagnóstico de cáncer de seno y útero corresponden a las tarifas de Medi-Cal (Medi-Cal es la versión californiana de Medicaid). Este programa brinda servicios a las mujeres que no reúnen los requisitos para atenderse con Medi-Cal, y que de otro modo no tendrían cobertura para realizarse exámenes de detección de cáncer de seno y cáncer de útero, y cuyos ingresos no superan el 200 por ciento del umbral de pobreza federal.

Este estudio, llevado a cabo por los investigadores de UC Davis y EWC, se basó en un sofisticado modelo de microsimulación que proyectó los resultados sobre la base de datos con los que ya contaba el programa. Determinó que los resultados del modelo avalaban contundentemente el hecho de comenzar a hacerse mamografías cada dos años a partir de los 50, dado que el programa no contaba con suficientes fondos para que la totalidad de la población de mujeres admisibles pudiera comenzar a realizarse el estudio a partir de los 40.

“Dado que la incidencia del cáncer de seno aumenta con la edad, si se utilizan los fondos del programa para examinar a todas las mujeres mayores de 50 que reúnen los requisitos, se logrará un mejor resultado en la reducción de muertes por cáncer de seno”, afirmó Melnikow. “El objetivo era poder brindarle información a un programa de salud pública dentro de un plazo útil, ya que los análisis de costo-beneficio suelen demorarse tanto, que muchas veces carecen de utilidad una vez terminados debido el constante cambio en las políticas públicas”.

La Fuerza de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (United States Preventive Services Task Force), una fuerza de trabajo médica del gobierno, recomendó en 2009 algunas modificaciones a las pautas sobre los exámenes para la detección del cáncer de seno, y sugirió que la mayoría de las mujeres no debería comenzar a realizarse mamografías de rutina hasta los 50 años, y a partir de esa edad, realizárselas solo cada dos años.

“La pregunta que se planteaba la Fuerza de Trabajo era otra”, explicó Melnikow, quien se convirtió en miembro de la Fuerza de Trabajo después del voto de las recomendaciones sobre los exámenes de detección del cáncer de seno. “En esa oportunidad, el costo-beneficio y las políticas públicas no eran factores a tener en cuenta. En cambio, la Fuerza de Trabajo solo se propuso analizar las recomendaciones para los exámenes de detección para mujeres exclusivamente desde un punto de vista clínico”.

Melnikow, profesora de Medicina Familiar y Comunitaria de UC, remarca que el análisis de EWC también tiene implicancias para otros programas públicos de presupuesto acotado en el país.

“Este estudio es importante para los administradores que ponen todos sus esfuerzos en dirigir los programas de salud pública con recursos limitados. Determinamos que si bien puede ser un gran desafío, de ninguna manera es imposible crear modelos de análisis de costo-beneficio elaborados cuidadosamente y con la suficiente rapidez como para servir a los programas y creadores de políticas públicas al momento de tomar decisiones sobre cómo distribuir los recursos”.

El estudio también concluyó que si el programa EWC realizara los reembolsos por las mamografías digitales a las tarifas básicas de Medi-Cal, esto representaría una enorme carga presupuestaria para el programa. La legislación que permite al EWC reembolsar a una tarifa menor caducará en 2014.

Los otros autores del estudio son Daniel J. Tancredi, Zhuo Yang, Dominique Ritley, Yun Jiang y Christina Slee, todos ellos del Centro de Investigación y Políticas de Salud de UC Davis; y Svetlana Popova, Phillip Rylett, Kirsten Knutson y Sherie Smalley, del programa Every Woman Counts, División de Detección del Cáncer.

El estudio recibió financiación del California Program on Access to Care, Escuela de Salud Pública de UC Berkeley en colaboración con la Rectoría de UC.

Centro Integral del Cáncer de UC Davis
El Centro Integral del Cáncer de UC Davis es el único centro designado por el Instituto Nacional del Cáncer que presta servicios en el Valle Central y el Norte de California, una región de más de 6 millones de personas. Sus especialistas prestan atención integral y de calidad a más de 10,000 adultos y niños cada año, y ofrecen a los pacientes acceso a más de 150 ensayos clínicos. Su programa innovador de investigación cuenta con más de 280 científicos de UC Davis, el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y el Laboratorio Jackson (JAX West), cuyas sociedades científicas facilitan el descubrimiento de nuevas técnicas para diagnosticar y tratar el cáncer. A través de la Red de Atención del Cáncer, UC Davis colabora con hospitales y centros clínicos en todo el Valle Central y el Norte de California para ofrecer a los pacientes con cáncer los servicios más avanzados de atención. Su trabajo en la comunidad y sus programas de educación apuntan a reducir las desigualdades en los resultados del tratamiento del cáncer en distintas comunidades étnicas. Para mayor información, visite cancer.ucdavis.edu.