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News from UC Davis Health System

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NEWS | June 27, 2013

Un estudio de la fumigación aérea contra los mosquitos determina que no existe un riesgo inminente para la salud

Investigadores de UC Davis manifiestan que la cantidad de pacientes que acudieron a las salas de emergencia se mantuvo estable durante las últimas fumigaciones aéreas en el gran Sacramento contra el virus del Nilo Occidental

(SACRAMENTO, Calif.)

En lo que los investigadores plantearon como el primer estudio de salud pública del método de fumigaciones aéreas contra los mosquitos para la prevención del virus del Nilo Occidental, un estudio de UC Davis analizó los registros de las salas de emergencia de los hospitales del área de Sacramento durante las fumigaciones aéreas del verano de 2005, e inmediatamente después de dichas fumigaciones. Los médicos y científicos de la universidad y del Departamento de Salud Pública de California no detectaron ningún incremento en diagnósticos específicos que se consideran más asociados con la exposición a pesticidas, incluidos trastornos respiratorios, gastrointestinales, cutáneos, oculares y neurológicos. 

The study evaluated emergency room visits in Sacramento County hospitals on days that pesticides were sprayed as well as the three days following spraying. The study evaluated emergency room visits in Sacramento County hospitals on days that pesticides were sprayed as well as the three days following spraying.

El estudio se publicó en la edición de mayo-junio de 2013 de Public Health Reports (Informes de Salud Pública).

Esta semana, los funcionarios de control del mosquito informaron que las recientes tormentas y altas temperaturas en la región aumentaron la cantidad de agua estancada y las condiciones favorables para los mosquitos, lo cual probablemente magnifique la incidencia del virus del Nilo Occidental y los riesgos de contagio humano. La enfermedad, contagiada por el mosquito, apareció por primera vez en el estado hace aproximadamente 10 años. Ya se ha detectado en mosquitos y en pájaros muertos en al menos 10 condados en las últimas semanas, incluidos Sacramento y Yolo. Sin embargo, la población adulta de mosquitos aún no ha alcanzado niveles que justifiquen la fumigación en áreas densamente pobladas, tal como se hiciera en la región de Sacramento en años anteriores.

“Desafortunadamente, el virus del Nilo Occidental es endémico en California y en los Estados Unidos, y la controversia respecto de cómo manejar el mosquito probablemente surja todos los veranos”, manifestó Estella Geraghty, profesora adjunta de medicina clínica interna de UC Davis, y autora principal del estudio. “Las conclusiones de este tipo de estudios ayudan a los organismos de salud pública y de control de mosquitos a entender mejor los riesgos y beneficios de cada práctica”. 

El virus del Nilo Occidental se ha convertido en un problema cada vez más serio en todo los Estados Unidos, y la amenaza puede ser mayor a medida que aumentan las temperaturas. Según los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades, el virus del Nilo Occidental es la mayor causa de encefalitis viral en los Estados Unidos. El virus se contagia a seres humanos y animales mediante la picadura de un mosquito infectado. A su vez, los mosquitos se infectan con el virus cuando se alimentan de un pájaro infectado.

Al momento del estudio, 2004 y 2005, cientos de personas en California se contagiaron el virus del Nilo Occidental, y 48 fallecieron. La mayoría de las personas expuestas a la enfermedad no presenta síntomas, pero en 1 de cada 150 personas puede ser fatal o provocar daños neurológicos permanentes.

El estudio evaluó las consultas a salas de emergencia en los hospitales del Condado de Sacramento los días en los que se realizó la fumigación aérea con pesticidas, y durante los tres días siguientes a la fumigación. La fumigación se realizó en Sacramento norte durante tres noches, y durante cuatro noches en Sacramento sur, en agosto de 2005.

Luego, los datos se compararon con las consultas a salas de emergencia en otros días del mismo período, y con las consultas en otras áreas cercanas que no habían estado expuestas a la fumigación aérea.

Las consultas a salas de emergencia se clasificaron por categorías de diagnóstico específico, incluidos trastornos respiratorios, gastrointestinales, cutáneos, oculares y neurológicos. Cabe destacar que se determinó que la exposición a la fumigación aérea no estaba asociada con un incremento en la cantidad de consultas a salas de emergencia en relación con ninguno de estos trastornos.

Se analizaron más de 250.000 consultas a salas de emergencia, y se estratificaron con 785 códigos de diagnóstico. Según Geraghty, al haber tantos puntos de datos, los estadísticos predijeron que por casualidad únicamente, dos trastornos parecerían haberse presentado con demasiada frecuencia o demasiada poca frecuencia. En efecto, se determinó un incremento de un tipo de hernia abdominal más frecuente que la tasa habitual en la época de las fumigaciones, y una reducción en la frecuencia de muertes y enfermedades debido a causas inusuales. En la opinión de los autores, dado que estas condiciones no tienen ninguna conexión biológica plausible conocida con la fumigación aérea, lo más probable es que estos resultados efectivamente se hayan producido en forma casual.

El manejo integrado de mosquitos es un método para controlar los mosquitos a través de intervenciones dirigidas basadas en la biología del mosquito, que incluye vigilar la actividad de los mosquitos, reducir los sitios de apareamiento tales como piscinas abandonadas y matar a las larvas y mosquitos adultos. Este método se utiliza en California para controlar la diseminación de enfermedades contagiadas por el mosquito, tales como el virus del Nilo Occidental. Cuando fracasan los métodos locales, se utiliza la fumigación aérea para reducir rápidamente las grandes poblaciones de mosquitos adultos.

Al momento del estudio, las fumigaciones se realizaban con un volumen ultra bajo de insecticida a base de piretrinas. El químico se obtiene de un crisantemo africano y actúa bloqueando las señales químicas en las uniones neuronales de los insectos. Es el mismo pesticida que se utiliza para el tratamiento de la pediculosis en los niños y para matar las pulgas y garrapatas en las mascotas.

Se ha informado que la exposición al pesticida puede causar riesgos para la salud humana, por ejemplo, irritación cutánea y ocular, trastornos respiratorios y gastrointestinales, letargo, fatiga y mareos. Según los investigadores de UC Davis, la exposición a las piretrinas durante las fumigaciones áreas urbanas en 2005 fue mínima, gracias al uso de tecnología de volumen ultra bajo. La cobertura requirió solo alrededor de tres cuartos de onza de químico, o menos, por acre.

Geraghty advirtió que el estudio no había analizado los posibles efectos a largo plazo de la fumigación, que serían extremadamente difíciles de estudiar en poblaciones humanas. Dijo que valdría la pena reproducir el estudio con otros pesticidas y técnicas de fumigación.

El artículo se titula “Correlation between aerial insecticide spraying to interrupt West Nile virus transmission and emergency department visits in Sacramento County, California” [Correlación entre la fumigación aérea con insecticidas para evitar la transmisión del virus del Nilo Occidental y consultas a las guardias en el Condado de Sacramento, California”]. Los otros autores del estudio son Peter Franks y Helene Margolis del Centro UC Davis para la Investigación y la Formulación de Políticas en Salud, Anne Kjemtrup, del Departamento de Salud Pública de California, y William Reisen, de la Facultad de Veterinaria de UC Davis.

El estudio fue patrocinado en parte por una Subvención para el Desarrollo Profesional K12 del Centro para la Ciencia Clínica y Traslacional de UC Davis (subsidio #UL1 RR024146) otorgada por el Centro Nacional de Recursos de Investigación de los Institutos Nacionales de Salud a la autora principal, Geraghty.

Los datos de la fumigación aérea fueron suministrados por el Distrito de Control de Vector y Mosquito de Sacramento-Yolo.

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