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News from UC Davis Health System

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NEWS | March 12, 2013

Estudio para determinar los efectos en la salud mental en hijos nacidos en los Estados Unidos de padres mexicanos que han sido deportados

(SACRAMENTO, Calif.)

Cómo afecta la deportación de los inmigrantes mexicanos indocumentados a sus hijos nacidos en los Estados Unidos, quienes se enfrentan con ya sea irse con sus padres que regresan a México, o permanecer en la tierra que los vio nacer, separados de los padres, es un asunto de suma importancia, a medida que la nación participa en la realización de una reforma integral de inmigración ― y es el tema de nuevas investigaciones innovadoras por parte de la Universidad de Texas en Austin, el Sistema de Salud de UC Davis y el Instituto Nacional de Psiquiatría de México.

Cuando los padres latinos son deportados, a menudo sus hijos ciudadanos norteamericanos se quedan en el limbo. Cuando los padres latinos son deportados, a menudo sus hijos ciudadanos norteamericanos se quedan en el limbo.

El debate de inmigración de la nación se centra principalmente en los casi 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los Estados Unidos, 59 por ciento de los cuales son de México. El número de niños que viven en hogares de situaciones mixtas ― aquéllos con padres inmigrantes indocumentados y niños ciudadanos norteamericanos ― creció de 2.7 millones en el 2003 a 4 millones en el 2008. De julio del 2010 a octubre del 2012, casi 205,000 personas, que reportaron que sus hijos eran ciudadanos de los Estados Unidos, fueron deportadas, según estimaciones de las Autoridades de Aduanas e Inmigración de los Estados Unidos (U.S. Immigration and CUstoms Enforcement).

“Éste es un estudio oportuno y muy necesario que relaciona la salud, la ley y la inmigración”, dijo Sergio Aguilar-Gaxiola, profesor de medicina interna clínica y director del Centro para la Reducción de Desigualdades en la Salud (Center for Reducing Health Disparities) de UC Davis. “Dada la magnitud del número de niños ciudadanos de los Estados Unidos a los que se les ha separado de sus padres durante los últimos dos años, el realizar este estudio es de suma importancia desde el punto de vista de la salud pública, y nos ayudará a comprender el efecto que tiene en la salud mental de los niños norteamericanos después de la deportación de sus padres”.

Aguilar-Gaxiola está colaborando en este estudio único, primero en su clase, que dirige el investigador principal Luis Zayas, profesor y decano de la Facultad de Trabajo Social en la Universidad de Texas, en Austin.

“[Necesitamos entender mejor] lo que les pasa a estos niños”, dijo Zayas. “¿Cuáles son los efectos en ellos psicológicamente? Esperamos averiguar bajo qué circunstancias los niños se desempeñan mejor y bajo que circunstancias se desempeñan peor psicológicamente.”

Hasta ahora, la mayoría de los informes con respecto a lo que sucede con los niños ciudadanos han sido anecdóticos. Sin embargo, Centro para las Prioridades de Política Pública (Center for Public Policy Priorities), ubicado en Texas, encontró que una falta de políticas y procedimientos claros para manejar la expulsión y repatriación ha conducido a prácticas inconsistentes y a una falta de atención al bienestar de los niños. Además, se ha reportado que los servicios de repatriación carecen típicamente de directrices para prevenir el abuso o asegurar la aplicación de normas para el bienestar infantil.

Para realizar el estudio, los investigadores están entrevistando a un total de 80 niños en Austin, Texas, Sacramento, Calif. (donde se encuentra ubicado el Centro para la Reducción de Disparidades en la Salud), San Luis, Mo. y sus alrededores y México. Los investigadores llevarán a cabo una entrevista antes de que cambien las circunstancias de los niños, y otra, seis meses después del cambio decircunstancias, y medirán factores como la depresión, el efecto traumático de la separación  y los efectos en la autoestima y la autoimagen, para evaluar su bienestar psicológico. En las familias con varios niños se incluirá y se entrevistará a tantos niños como sea posible para la investigación.

Los participantes incluirán cuatro grupos de niños entre las edades de 10 y 14 años, mitad hombres y mitad mujeres. El primer grupo consistirá de niños ciudadanos que acompañaron a sus padres deportados a México. El segundo grupo consistirá de niños que permanecieron en los Estados Unidos, bajo el cuidado de uno de los padres, después de que el otro fuera deportado. El tercero aún consistirá de niños que permanecieron en los Estados Unidos, bajo el cuidado de familia extendida o amigos. Y el último consistirá de niños cuyos padres inmigrantes no han sido deportados ni están siguiendo ningún proceso de expulsión.

 A fin de identificar los hogares de situaciones mixtas, los investigadores están colaborando con agencias que prestan sus servicios a las comunidades de inmigrantes en Texas, California, Missouri y México para alentarlos a que participen en la investigación. Es posible que el esfuerzo sea un desafio, ya que por lo general, las familias con miembros que son indocumentados están renuentes a darse a conocer.  Zayas dijo que todas las entrevistas se realizarán en la más estricta confidencia para proteger las identidades de los participantes. El estudio está reclutando activamente a participantes en todos los centros participantes del estudio.

Zayas dijo que lo que se aprenda acerca de estos niños en ésta y en investigaciones subsiguientes puede ayudar a los desarrolladores de políticas públicas y a los jueces en los tribunales de inmigración a tratar con los niños ciudadanos de los Estados Unidos y sus familias en maneras que beneficien a todos los interesados.

"Esperamos que aquéllos que hagan las leyes de inmigración y aquéllos que las pongan en práctica consideren enfáticamente la evidencia científica que produzca nuestro estudio", dijo.

 Aguilar-Gaxiola dijo que en investigaciones realizadas encontró que las adversidades experimentadas en la infancia pueden aumentar los riesgos del inicio temprano de trastornos mentales y, a su vez, las adversidades de la infancia y el inicio temprano de trastornos mentales pueden aumentar los riesgos de un espectro amplio de enfermedades físicas crónicas  y condiciones de dolor crónico que se manifiesten mas tarde en la vida.  Adversidades de la infancia incluye: abuso físico, abuso sexual, descuido, muerte de los padres, divorcio de los padres, trastornos mentales en los padres, abuso de substancias en los padres, comportamiento criminal en los padres, violencia doméstica y adversidad económica de la familia.

“Sabemos que la separación de la familia puede ser catastrófica para los niños en etapas críticas de su desarrollo”, dijo Aguilar-Gaxiola. “La adversidad en la infancia es uno de los indicadores más fuertes para el inicio temprano de trastornos de salud mental, así como para la manifestación prematura de condiciones médicas crónicas”.

“Ésta es indudablemente una adversidad en la infancia de importancia fenomenal”.

Una subvención de $182,000 por dos años, del Instituto Nacional de la Salud Infantil y el Desarrollo Humano de los Institutos Nacionales de la Salud financia este estudio.

Otras colaboradoras incluyen a la Dra. María Elena Medina-Mora, directora general y a la Dra. Guillermina Natera Rey, directora de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales, ambas del Instituto Nacional de Psiquiatría de México.

Centro para la Reducción de las Desigualdades en la Salud
El Centro para la Reducción de las Desigualdades en la Salud, en sociedad con el Centro de Ciencias de Resultados en Laboratorios y Prácticas de UC Davis, ofrece liderazgo y apoyo dentro y fuera del Sistema de Salud de UC Davis para promover la salud y el bienestar de comunidades étnicas diversas. El centro se concentra en crear concientización sobre los atributos culturales y lingüísticos únicos que tienen las poblaciones minoritarias, desarrollando comunicaciones cultural y lingüísticamente competentes para los profesionales de atención médica, y trabajando con legisladores, administradores, proveedores, consumidores y familias para reducir las desigualdades en la atención médica y mejorar la calidad de la atención. Siguiendo la larga trayectoria de UC Davis de atender a las poblaciones más vulnerables y necesitadas de la región de Sacramento, el centro crea concientización, realiza investigaciones críticas y ayuda a aquellas comunidades cuyas necesidades nunca han encontrado respuesta ni se han satisfecho en el sistema tradicional de atención médica. La meta fundamental del centro es mejorar los resultados de salud para todos. Para mayor información, visite healthsystem.ucdavis.edu/crhd.